Tras este doblete de Eliminatorias (fecha 7 y 8), me voy con un sinsabor en lo futbolístico nuevamente con la Selección. Primero, se le ganó con vehemencia y despilfarro de goles a Venezuela, era lo lógico. Y segundo, volvemos a perder con Brasil, también, era lo natural. Pékerman se sigue rajando frente a los grandes y en el Arena da Amazonia se equivocó en su planteamiento. Veamos por qué.
Con argumentos, abramos el debate.