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| Entre $1.000 y $2.000 pagan algunos estudiantes escolares, de hogares vulnerables en Bucaramanga, para alquilar celulares y poder participar en clases virtuales y descargar los contenidos educativos |
Vanguardia.com
Sí, ya sé. Es el término más quemado en esta cuarentena. Sin duda, reinventarse, el cual tiene más de 5.2 millones de búsquedas en Google (0,62 segundos), puede ser el concepto más usado para mostrar una mejor cara ante la crisis económica que atraviesa el mundo por el hasta ahora incontrolable Coronavirus. ¿Pero de verdad si nos estamos reinventando?
A alguien le leí que reinventarse en tiempos de confinamiento era leer libros, aprender un nuevo idioma o emprender con algún negocio. Me pregunté, ¿si le quedará tiempo para ello? Puede que sí, quizá siendo “su propio jefe” o viviendo con los papás (y eso). Porque si está trabajando en esta cuarentena, que se han convertido en Telexplotación, le puedo estar pidiendo consejos de cómo distribuir los tiempos; sobre todo si le toca lavar loza.
Y sí, suena muy bonito, motivador y esperanzador. Pero la mayoría de las veces al terminar una jornada matutina la única luz “al final del túnel” es la de la nevera, la cual veo cada hora. Costumbre vieja que no tiene nada que ver con reinventarse.
El profesor y psiquiatra Luis Rojas Marcos, en entrevista con El Confidencial (2014), señaló que: “Reinventarse siempre es algo provocado, por lo general no cambiamos si no se nos obliga a ello”.
Si tenemos en cuenta esto, es una obviedad decir que el Covid-19 nos ha llevado a reinventarnos. Pero, ¿en realidad si lo estamos haciendo?
Volviendo al punto, la reinvención, pues, parece espoleada por un elemento externo que impulsa el cambio. Eruditos de la publicidad, doctos en psicología, periodistas de todas las fuentes, hasta los dueños de tiendas de barrio, usan el término. Pero todos han caído en la misma conjetura: digitalizarse. Y sí, es un ‘cambio’ tener presencia digital y más para esas empresas, negocios o emprendimientos que al fin le dijeron sí a la globalización. Sin embargo, ¿sabía usted que menos de la mitad del país tiene conexión a internet? Y de los que tienen (mirando las condiciones), ¿cuántos saben usar un Smartphone o un computador? Y a eso le sumamos otra incógnita: ¿Reinventarse cuando llevamos más de 10 años con redes sociales?
"Reinventarse no sólo consiste en creer en cosas en las que antes no se creía, sino en tener otros comportamientos. Para cambiar de rutinas hace falta tiempo, pero también esa voluntad que solo se posee cuando somos conscientes de que debemos cambiar".
¿Qué tanto ha cambiado sus comportamientos en este confinamiento? Piense un minuto. Haga una pausa. ¿Listo?... Por ahí debemos empezar. Sí, que la economía se debe reactivar, sin duda, no obstante, transformar el ser es empezar a edificar un pilar fundamental para alcanzar esa estabilidad, no tanto financiera, sino emocional, la cual se necesita y más en momentos duros como en esta pandemia. Obvio, a muchos nos tocó por primera vez y no sabíamos cómo actuar.
Foto Porfatolio.com
Un primer paso, por ejemplo, es dejar el egoísmo, la sevicia, esa inclemencia de tener todo y dejar en la intemperie al que menos tiene. ¿Recuerdan cuando empezó la cuarentena? Cuántas personas queriéndose llevar todo el papel higiénico o el antibacterial disponible y cuántos de esos revendiéndolos hasta 10 veces más caros (hasta muchas marcas siguen cobrando el doble), ¿no deberíamos plantearnos también la posibilidad de reconfigurar nuestro destino como cultura? Empecemos por ahí.
En Estados Unidos se están matando por racismo. En Colombia y en todo el mundo lo vivimos diariamente y no solo por el color de piel, también por creencia, sexo, etc. Seguimos divididos por sesgos políticos y nos seguimos matando. ¿Y reinventarse para cuándo? Las empresas crean un e-commerce, venden en las redes sociales, hacen domicilio o ya empezaron a crear medidas sanitarias para que vuelvan a entrar en funcionamiento (como si bañar en antibacterial al empleado fuera suficiente para garantizar el mal llamado protocolo de bioseguridad), todo eso hace parte de un compendio de acciones que buscan el resurgir de la economía, y hace parte de una lógica y el deber, pero el reinventarse está en deuda. Ese debe empezar por uno mismo.
Bonus Track
Ojalá el erario público se utilice para reinventar al país y no para favorecer a seres del más allá con cédulas "123456789". ¿Sabían ustedes que Colombia es el país de la región que más invierte en la guerra? Más de 10.000 millones de dólares. En salud se invierte el 7 % del PIB y en educación apenas el 4, 5 % a la altura de Nicaragua. ¿Se ha preguntado cuántos niños tienen acceso a sus clases virtuales? Según la U. Javeriana, el 96% de los municipios en el país no podrían implementar clases virtuales, pues más de la mitad de sus estudiantes no tienen acceso a computador ni internet en casa. Dato no menor.
Adivinen dónde debemos reinventarnos.


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