Llamar fracaso puede resultar exagerado, pero todos
esperábamos más de esta selección. Desde que inició la Copa América se vio a un
equipo con poca idea de juego. Esta versión de José Pékerman, tras una sublime
Copa del Mundo, terminó siendo tacaña,
con impulso más de defender que de atacar. Se cambió el chip ofensivo y de gol por
el juego ríspido y sin producción anotadora. Merecíamos la eliminación.
Volvimos a la época en la que duramos tres eliminatorias
seguidas sin alcanzar una clasificación a un Mundial. Sí, esa misma en la que
nos preocupábamos por el rival, en vez de preocuparlos a ellos. Parecía un deja vu.
Los delanteros se fueron secos. Claro, nunca les llegó el balón. La otra cara fue la defensiva, los centrales y el arquero, quienes
brillaron con grandes actuaciones. Como resultado de esto se terminó con un gol a favor y el mismo número en contra.
La creatividad fue remplazada por la rigidez. James y Cuadrado
pasaron de ser brillantes a ser contención pura. La mezcla entre la fluidez de
juego desde la primera línea y la segunda en el equipo nunca se dio, por eso la
tenencia de balón fue efímera en todos los partidos.
Colombia no es esta, y eso lo sabe don José. Por mucho que arrope a sus jugadores, sabe
que el equipo pasa por un momento irregular e incómodo. Hubo hasta descoordinación en las
declaraciones. James decía “no jugamos bien”, y por el otro lado Pékerman decía lo contrario. Desde el interior debe haber un orden y esta vez esto no se notó.
El guión que todos llevaron en el Mundial se distorsionó en esta Copa América.
Varios puntos entro a señalar dentro de esta presentación
1.
Antes y durante de la copa, las lesiones fueron
un punto negativo en el grupo. Hay que tener en cuenta que dentro de esa famosa
lista de 30, se devolvían 7 y que solo de esos
7 se podía suplir a posibles lesionados. Tres de ellos, (Aguilar, Guarín
y Quintero), que eran fijos en la lista de 23, no pudieron estar. En el caso
Aguilar, su ausencia pesó mucho. Con Valencia se trató de suplir en el planteamiento, pero Abel es uno de los jugadores del “primer pase”, en el que se genera la fluidez del juego. Otro
fue Guarín, que hubiera sido importante frente a Argentina, después de ver cómo se pecó por el mal
planteo dadas a las ausencias de Sánchez y Valencia.
De ahí nace un
interrogante: ¿no hicieron falta más volantes? Desde esa mirada pienso que no se hizo una
buena convocatoria por parte de Pékerman. Muriel, Andrade y Franco no tuvieron cavidad.
Este último, para mí, debió jugar frente a Argentina o sino para qué lo llevaron;
porque si no jugaba un central, el cambio era Valdez.
Hay que hacer una buena elección teniendo
en cuenta que se pueden presentar lesiones. Daniel Torres, Andrés Pérez y el
mismo volante del Tolima Wílmar Barrios, que llamó hace poco, uno pudieron haber llamado.
2.
Muchos pensaron que el problema de gol en la
Selección se debió al mal momento de Falcao. Y no. El ‘Tigre’ vivió en la Copa
América lo que sufrió durante su única temporada en el Manchester United. Los
balones que le llegaron fueron contados, por no decir que nunca recibió una asistencia. Muchas veces hasta reforzados. Pero el
problema como tal radicó en la producción de juego. James, quien es el
responsable de ello, no estuvo a la altura. Él, como ‘10’ y actual goleador del
Mundial, debió mostrar sus dotes en vez de dedicarse a pelear y discutir como se
vio en todo el torneo. Su actitud fue reprochable. Nunca se dedicó a jugar, es más, hasta se salvó de quedar expulsado después de tirarle un codazo
a Advíncula en el partido frente a Perú.
Extrañé al James, el que con 4 tiros al
arco, frente a Uruguay en el Mundial, marcó dos y uno de ellos terminó como mejor
gol del 2014. El que en el primer partido frente a Grecia, concretó 46 pases
y marcó gol o el que terminó siendo figura de todo los partidos de la selección
en el Mundial. Ese no estuvo en Chile. Esta vez se le recordará por un simple
disparo que pudo sacar Alaín Baroja, portero de Venezuela,
o por las tontas tarjetas amarillas que le sacaron. Todo por mezclar las ganas
con la impotencia de no encontrar soluciones.
3.
La
irregularidad de varios como Teo, Cuadrado, Arias, Zúñiga, se sintió en el rendimiento del equipo. Los dos primeros jugaron un partidazo frente a
Brasil y después no se les vio nada. Cuadrado perdió más balones (en jugadas
sin sentido) de los que suele perder. Y Teo, que normalmente tiene una efectividad
en los pases del 90 %, frente a Argentina no pudo hacer ni uno. En definitiva
no hubo un engranaje y la suerte nos iba premiado mucho.
Bonus track: En tres meses empieza la Eliminatoria rumbo a
Rusia 2018. Como se pudieron dar cuenta, ningún equipo en Sudamérica regala
nada. Vean un claro ejemplo en Perú y Paraguay. Dos selecciones que terminaron
muy mal en la pasada clasificación de Brasil 2014, y hoy, después que nadie
daba un peso por ellas, están a un partido de jugar la final de esta Copa
América.
Mensaje para la FCF y cuerpo técnico: ¡A trabajar! Basta de
partidos inservibles que solo satisfacen los bolsillos de terceros. Pongámonos
serios con las fechas FIFA y armen duelos contra potencias, frente a selecciones campeonas. De ahí si
podemos sacar conclusiones. La preparación previa a esta Copa América, demostró
que fue mediocre, como el juego que se mostró.
Por último, necesitamos un líder. Yepes dejó una huella
inmensa. No sé si a Falcao le alcance, pero desde mi punto de vista debe haber
alguien que “putee”, que despierte al compañero, y eso no lo vi.
@Noniruben
Foto: ElColombiano.co
@Noniruben
Foto: ElColombiano.co

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